Esta madrugada, del 27 al 28 de agosto, la protagonista ha sido la Luna. La Tierra se ha interpuesto entre el Sol y nuestro satélite, proyectando su sombra sobre la superficie lunar en un eclipse parcial de Luna visible desde toda España.
De un Sol eclipsado a una Luna en sombra
Los dos fenómenos están relacionados, pero funcionan de manera diferente.
En el eclipse solar del pasado 12 de agosto, la Luna se situó entre la Tierra y el Sol, bloqueando temporalmente la luz solar y provocando que parte de España quedara sumida en la oscuridad durante unos instantes.
Ahora el escenario se ha invertido. Es la Tierra la que se encuentra entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite.
El resultado ha sido un eclipse lunar parcial en el que aproximadamente el 93 % del diámetro de la Luna ha llegado a quedar dentro de la sombra terrestre en el momento de máximo.
Una Luna con tonos rojizos
El eclipse comenzó durante la madrugada y alcanzó su máximo alrededor de las 06:12, hora peninsular, cuando la Luna se encontraba parcialmente cubierta por la sombra de nuestro planeta. El fenómeno pudo observarse sin necesidad de instrumentos especiales, aunque unos prismáticos o un telescopio permiten apreciar mejor los detalles de la superficie lunar.
Durante la fase más llamativa, la parte eclipsada de la Luna pudo adquirir tonos rojizos y anaranjados. Este efecto, conocido popularmente como “Luna de sangre”, se produce porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar a la superficie lunar. La atmósfera filtra determinadas longitudes de onda y deja pasar principalmente las tonalidades rojizas, de una forma parecida a lo que sucede durante un amanecer o un atardecer.
Un verano excepcional para la astronomía en España
La coincidencia de estos dos eclipses convierte agosto de 2026 en un mes especialmente destacado para los aficionados a la astronomía.
España se encuentra, además, en el centro de una secuencia excepcional de eclipses durante 2026, 2027 y 2028. El próximo gran acontecimiento llegará el 2 de agosto de 2027, cuando otro eclipse total de Sol podrá observarse desde el sur de España, especialmente en zonas de Andalucía, además de Ceuta y Melilla.
Y la sucesión continuará en enero de 2028, con un eclipse anular de Sol que permitirá contemplar el conocido como “anillo de fuego”: la Luna se situará delante del Sol, pero al encontrarse más alejada de la Tierra no llegará a cubrirlo por completo, dejando visible un brillante anillo alrededor de su silueta.
Tres años para mirar al cielo
El eclipse solar del pasado 12 de agosto y el eclipse lunar de esta madrugada son solo dos de los fenómenos que están convirtiendo estos años en un periodo especialmente interesante para observar el cielo desde España.
Después de décadas esperando para contemplar un eclipse total de Sol desde buena parte del país, los próximos años ofrecen nuevas oportunidades para disfrutar de fenómenos astronómicos poco habituales.
Así que, si el cielo vuelve a llamar nuestra atención, quizá merezca la pena levantar la mirada: los próximos eclipses ya tienen fecha.

